{"id":147,"date":"2009-11-16T17:07:14","date_gmt":"2009-11-16T15:07:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sandrapetrignani.it\/?p=147"},"modified":"2009-11-16T17:13:21","modified_gmt":"2009-11-16T15:13:21","slug":"la-epoca-de-la-grandeza-ya-paso-entrevista-por-guido-carelli-n-de-clarin-141109lynch","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sandrapetrignani.it\/?p=147","title":{"rendered":"La \u00e9poca de la grandeza ya pas\u00f3. Entrevista por Guido Carelli Lynch (Buenos Aires. \u00d1, de Clar\u00edn, 14\/11\/09)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\">\n<figure id=\"attachment_152\" aria-describedby=\"caption-attachment-152\" style=\"width: 150px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-thumbnail wp-image-152\" src=\"http:\/\/www.sandrapetrignani.it\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/con-Giulio-Einaudi2-150x150.jpg\" alt=\"S.P. con Giulio Einaudi negli anni '80\" width=\"150\" height=\"150\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-152\" class=\"wp-caption-text\">S.P. con Giulio Einaudi negli anni &#39;80<\/figcaption><\/figure>\n<p>La escritora italiana, que acaba de publicar aqu\u00ed su libro &#8220;Cat\u00e1logo de juguetes&#8221;, evoca su infancia y recuerda con nostalgia un mundo que ya no es.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Algunas de las desilusiones de Sandra Petrignani tienen nombre y apellido. El m\u00e1s famoso es el de Silvio Berlusconi, que hace a\u00f1os compr\u00f3 <em>Panorama<\/em>, el diario donde esta periodista y autora italiana trabaja, para pasteurizarlo ideol\u00f3gicamente. Para ella signific\u00f3 un largo exilio entre las rese\u00f1as culturales y p\u00e1ginas menores, que hacen que ahora cuente los meses que le faltan para jubilarse.<\/p>\n<p>Ambivalencia, por ejemplo, le provoca el de la flamante Nobel, la rumano-alemana Herta M\u00fcller. \u201cTodos queremos que venza Philip Roth y despu\u00e9s nos quedamos desilusionados\u201d, se lamenta del otro lado del tel\u00e9fono, desde su casa de fin de semana en Umbria, donde cada vez pasa m\u00e1s tiempo.<\/p>\n<p>Otros nombres, en cambio, le roban sonrisas y suspiros de nostalgia. \u201cTengo los a\u00f1os suficientes para haber conocido a los grandes autores italianos y, aunque en este momento tambi\u00e9n hay autores importantes, la \u00e9poca de la grandeza ya pas\u00f3\u201d, sentencia inconmovible. Y aunque est\u00e9 claro y no haga falta explicarlo, se detiene un minuto en un pasado que parece ficci\u00f3n. \u201cSeguimos realizando un trabajo artesanal en medio de un mundo tecnol\u00f3gico. Ahora cambiaron las relaciones con los editores, todo ese marketing que domina la situaci\u00f3n, que produce libros confeccionados en las casas editoriales con autores que de un d\u00eda para otro son nombrados en todo el mundo. Ya no existen Alberto Moravia, Giorgio Manganelli, Lala Romano, Elsa Morante y editores maravillosos como Giulio Einaudi. Son personajes que yo me enorgullezco de haber conocido, que formaban una verdadera sociedad literaria. Ahora, en cambio, para sentirse escritor hay que vender, antes no importaba tanto, te acog\u00edan y sab\u00edan diferenciar lo comercial de lo literario. Ahora los libreros y los editores apuntan siempre como si fueras un caballo que tiene que ganar todas las carreras y los escritores necesitan puntos muertos, vivir la vida, no es s\u00f3lo un mecanismo para inventar historias\u201d, dice y se queja.<\/p>\n<p>Y no es tan extra\u00f1o que Petrignani hable del pasado si la excusa para llamarla es su <em>Cat\u00e1logo de juguetes<\/em>, un libro peque\u00f1o y delicioso que escribi\u00f3 hace 25 a\u00f1os y que La Compa\u00f1\u00eda acaba de editar en la Argentina. \u201cEs mi segundo libro, el m\u00e1s traducido. Funcion\u00f3 much\u00edsimo y les gust\u00f3 a personas tan diferentes como Manganelli, Natalia Guinzburg y o Ian McEwan. Ha tenido una vitalidad muy bella, muy intensa\u201d, se emociona. El libro es una evocaci\u00f3n, una enumeraci\u00f3n, un cat\u00e1logo \u2013ni m\u00e1s ni menos\u2013 de juguetes, que sirven como disparadores para las divagaciones de la autora y el lector, que a veces son las mismas y a veces son distintas. Es un libro que, a la manera de Calvino, y a trav\u00e9s del barrilete, una mu\u00f1eca de trapo o una simple bicicleta, enfrenta al lector con los fantasmas del pasado, con el dolor de ya no ser y del mundo que no es.<\/p>\n<p><strong>\u2013La estructura y el estilo parecen un ejercicio de escritura autom\u00e1tica como los de Calvino.<\/strong><\/p>\n<p>\u2013Es que en ese entonces yo estaba muy influenciada por la vanguardia, por el experimentalismo. Nunca habr\u00eda escrito una novela tradicional, cosa que tampoco hice despu\u00e9s. Al mismo tiempo, quer\u00eda comunicar y que la gente me entendiera. No quer\u00eda que ese experimentalismo fuera una dificultad. Esa f\u00f3rmula que tom\u00e9 de Calvino, de <em>Las ciudades invisibles<\/em>, fue un modelo. Era un autor que me hablaba mucho, me gustaba su experimentalismo controlado, que produc\u00eda m\u00e1s que nada una forma de novela, que no era la tradicional. Tiene mucho de escritura autom\u00e1tica, de usar el objeto como un m\u00e9dium para hacer asociaciones libres y recuperar la memoria que me llevara a la infancia.<\/p>\n<p><strong>\u2013Y emergen recuerdos de juguetes que incluso ya no existen\u2026<\/strong><\/p>\n<p>\u2013Y recuerdos de uno. Yo, por ejemplo, ten\u00eda la idea instalada de que mi infancia hab\u00eda sido un infierno, de que estaba aislada. Escribiendo este libro y poniendo en pr\u00e1ctica mi memoria involuntaria emergi\u00f3 la memoria solar de mi infancia en Piacenza, que era muy libre. \u00c9ramos una banda y yo formaba parte. No era la l\u00edder, era la m\u00e1s chica, pero ah\u00ed estaba. Era una infancia bella y libre, porque estaba fuera del control de los mayores. Cuando yo me puse a escribir este libro, con mi hijo de apenas 4 a\u00f1os a cuestas, not\u00e9 c\u00f3mo nuestros chicos est\u00e1n siempre controlados. Los llevamos a cursos de nataci\u00f3n, de ingl\u00e9s, est\u00e1n llenos de obligaciones en vez de estar jugando. Ven a un amigo por vez siempre en una casa y vigilados por los padres, la abuela, la <em>babysitter<\/em>. Yo jugaba con mis amigos en la calle, \u00a1en Roma! Nuestra generaci\u00f3n, que fue la que cambi\u00f3 la manera de los j\u00f3venes de estar en el mundo, tuvo una infancia mucho m\u00e1s parecida a la del pasado. Nuestros hijos, en cambio, tuvieron una infancia de prisioneros, todo el tiempo controlados.<\/p>\n<p><strong>\u2013La relaci\u00f3n con los juguetes tambi\u00e9n es diferente\u2026<\/strong><\/p>\n<p>\u2013Absolutamente, aunque no quisiera generalizar. Para m\u00ed la Barbie era una sola. Ahora veo que las hijas de mis amigas tienen toda una serie interminable. Los juguetes se volvieron una posesi\u00f3n m\u00e1s que un valor sentimental. La publicidad se volvi\u00f3 infernal. La relaci\u00f3n es mucho m\u00e1s pobre, no es sentimental, es la idea de posesi\u00f3n, de colecci\u00f3n, una actitud totalmente consumista.<\/p>\n<p><strong>\u2013\u00bfY antes c\u00f3mo era?<\/strong><\/p>\n<p>\u2013El juguete es en realidad un objeto extra\u00f1o porque participa de muchas naturalezas. Es sagrado y m\u00e1gico, porque el chico construye un mundo y, a la vez, es un misterio la relaci\u00f3n de un chico con \u00e9l, porque los adultos permanecen ajenos. Son fantasmas que te ponen en comunicaci\u00f3n con otros mundos, como el de la interioridad. Muchas de estas reflexiones se me ocurrieron luego de escuchar a chicos que leyeron el libro en la escuela primaria.<\/p>\n<p><strong>\u2013El tono de sus textos delata su pasado de poeta\u2026<\/strong><\/p>\n<p>\u2013Es verdad, cortejo siempre una forma po\u00e9tica, como la memoria involuntaria de este narrar intimista. Es la herencia de mi juventud. Empec\u00e9 a escribir de muy joven, incluso llamando la atenci\u00f3n de poetas consagrados, pero hubo una verdadera fractura, que coincidi\u00f3 con el nacimiento de mi hijo. La poes\u00eda est\u00e1 m\u00e1s cerca de la muerte, de la desesperaci\u00f3n y la locura. Y, como estos recuerdos de mi infancia, una parte de m\u00ed eligi\u00f3 la vida y a mi hijo. Si hubiese continuado escribiendo poes\u00eda, habr\u00eda optado por otras elecciones. No hubiera tenido un hijo, no hubiera intentado tener una familia. Hubiera marchado hacia la autodestrucci\u00f3n. La par\u00e1bola po\u00e9tica est\u00e1 m\u00e1s cercana al inconsciente \u2013y a la ni\u00f1ez\u2013 y si uno no tiene un control serio del inconsciente tambi\u00e9n se vuelve peligroso. La narrativa me salv\u00f3, y mis cat\u00e1logos, porque pens\u00e1ndolo bien, casi todos mis libros son una suerte de cat\u00e1logo.<\/p>\n<div class=\"synved-social-container synved-social-container-share\" style=\"text-align: center\"><a class=\"synved-social-button synved-social-button-share synved-social-size-24 synved-social-resolution-normal synved-social-provider-facebook nolightbox\" data-provider=\"facebook\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" title=\"Condividi su Facebook\" href=\"https:\/\/www.facebook.com\/sharer.php?u=https%3A%2F%2Fwww.sandrapetrignani.it%2Findex.php%3Frest_route%3D%252Fwp%252Fv2%252Fposts%252F147&#038;t=La%20%C3%A9poca%20de%20la%20grandeza%20ya%20pas%C3%B3.%20Entrevista%20por%20Guido%20Carelli%20Lynch%20%28Buenos%20Aires.%20%C3%91%2C%20de%20Clar%C3%ADn%2C%2014%2F11%2F09%29&#038;s=100&#038;p&#091;url&#093;=https%3A%2F%2Fwww.sandrapetrignani.it%2Findex.php%3Frest_route%3D%252Fwp%252Fv2%252Fposts%252F147&#038;p&#091;images&#093;&#091;0&#093;=http%3A%2F%2Fwww.sandrapetrignani.it%2Fwp-content%2Fuploads%2F2009%2F11%2Fcon-Giulio-Einaudi2-150x150.jpg&#038;p&#091;title&#093;=La%20%C3%A9poca%20de%20la%20grandeza%20ya%20pas%C3%B3.%20Entrevista%20por%20Guido%20Carelli%20Lynch%20%28Buenos%20Aires.%20%C3%91%2C%20de%20Clar%C3%ADn%2C%2014%2F11%2F09%29\" style=\"font-size: 0px; 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